Todos somos arquitectos de nuestro propio destino.
Todos somos arquitectos de nuestro propio destino.
Tú eres el único arquitecto que dirigirá la mejor construcción que pueda haber que es y será siempre tu vida.
Trazar un plan de acción es lo fundamental que podrás hacer tanto para tu vid
Tú eres el único arquitecto que dirigirá la mejor construcción que pueda haber que es y será siempre tu vida.
Trazar un plan de acción es lo fundamental que podrás hacer tanto para tu vid
a como para tu negocio, si no trazas ese plan ¿cómo llegarás a cumplir esas expectativas que tienes? sencillamente no lo lograrás, ya que si no tienes un camino trazado para llegar al final es muy difícil que puedas llegar.
Siempre ten en cuenta que no es actuar por actuar, muchas personas actúan sin pensar y solo se dejan llevar por los impulsos, no dejes a tu vida sin un plan de acción, no dejes que tu vida la manejen tus impulsos, ¡actúa! pero siempre pensando en estrategias positivas que te lleven a conseguir el éxito que tanto deseas lograr.
Siempre ten en cuenta que no es actuar por actuar, muchas personas actúan sin pensar y solo se dejan llevar por los impulsos, no dejes a tu vida sin un plan de acción, no dejes que tu vida la manejen tus impulsos, ¡actúa! pero siempre pensando en estrategias positivas que te lleven a conseguir el éxito que tanto deseas lograr.
Dígase de vez en cuando: “Mi tesoro es hoy”. “Mi tesoro es el ahora”
“Mi tesoro es hoy” “Mi tesoro es el ahora” Clasifica
cada día como bueno y vívelo con esperanza y fe, ¿cómo hago eso? –Dirás, ¡sólo
disfruta el presente!
Cada día en tu vida es un tesoro, que no te de
miedo tomar decisiones. Ten claro que hoy es el día que tienes para vivir, no
hay pasado ni futuro, sólo existe el presente, ¡disfrútalo y vívelo con fe!
Aprendí y decidí "Walt Disney"
Y así, después de esperar tanto, un
día como cualquier otro, decidí triunfar...
Decidí no esperar a las oportunidades,
sino yo mismo buscarlas.
Decidí ver cada problema como la
oportunidad de encontrar una solución y verlos como las experiencias más
enriquecedoras que me permitirían tener más claros mis deseos en la vida…
Decidí ver cada desierto como la
oportunidad de encontrar un oasis.
Decidí ver cada noche como un misterio a
resolver. Decidí ver cada día como una nueva oportunidad de ser feliz.
Aquel día descubrí que mi único rival no
era otra cosa que mis propias debilidades, entendí que éstas eran la única y
mejor forma de superarme.
Descubrí que no era yo el mejor y que
quizá nunca lo fui. Me dejó de importar quién ganara o perdiera; ahora me
importa simplemente saberme mejor que ayer.
Aprendí que lo difícil no es llegar a la
cima, sino jamás dejar de subir.
Aprendí que el mejor triunfo que puedo
tener, es tener el derecho de llamarle a alguien "amigo".
Descubrí que el amor es más que un simple
estado de enamoramiento: "el amor es una filosofía de vida".
Aqu así, después de esperar tanto,
un día como cualquier otro, decidí triunfar...
Decidí no esperar a las oportunidades,
sino yo mismo buscarlas.
Decidí ver cada problema como la
oportunidad de encontrar una solución y verlos como las experiencias más
enriquecedoras que me permitirían tener más claros mis deseos en la vida…
Decidí ver cada desierto como la
oportunidad de encontrar un oasis.
Decidí ver cada noche como un misterio a
resolver. Decidí ver cada día como una nueva oportunidad de ser feliz.
Aquel día descubrí que mi único rival no
era otra cosa que mis propias debilidades, entendí que éstas eran la única y
mejor forma de superarme.
Descubrí que no era yo el mejor y que
quizá nunca lo fui. Me dejó de importar quién ganara o perdiera; ahora me
importa simplemente saberme mejor que ayer.
Aprendí que lo difícil no es llegar a la
cima, sino jamás dejar de subir.
Aprendí que el mejor triunfo que puedo
tener, es tener el derecho de llamarle a alguien "amigo".
Descubrí que el amor es más que un simple
estado de enamoramiento: "el amor es una filosofía de vida".
Aquel día dejé de ser un reflejo de mis
escasos triunfos pasados y empecé a ser mi propia luz en este presente.
Aprendí que de nada sirve ser luz si no
vas a iluminar el camino de los demás.
Aquel día decidí cambiar tantas cosas;
aquel día aprendí que los sueños son solamente para hacerse REALIDAD.
Desde aquél día ya no duermo para descansar.
Ahora simplemente duermo para soñar...
el día dejé de ser un reflejo de mis
escasos triunfos pasados y empecé a ser mi propia luz en este presente.
Aprendí que de nada sirve ser luz si no
vas a iluminar el camino de los demás.
Aquel día decidí cambiar tantas cosas;
aquel día aprendí que los sueños son solamente para hacerse REALIDAD.
Desde aquél día ya no duermo para
descansar.
Ahora simplemente duermo para soñar...
Walt Disney
Lo que sé...!
Así contestó, a los 84 años, Kirk Douglas el cuestionario que conforma la excelente sección de la revista Esquire titulada. “LO QUE SÉ”
Mis hijos no tuvieron las ventajas que tuve yo en mi infancia: cuando uno viene de la pobreza más abyecta, no hay otra dirección adonde ir que no sea hacia arriba. Sé que el amor es más hondo a medida que uno se hace más viejo.
Sé que todo el mundo tiene ego.
Sé que, por más que a los judíos nos enseñen a leer en hebreo, no entendemos un carajo de lo que estamos leyendo. Cuanto más estudio la Torá menos religioso me vuelvo, y más espiritual quizá. En el último Yom Kippur opté por la traducción al inglés y descubrí que Diosno necesita que le cantemos alabanzas sino que seamos mejores como personas.
Sé que cada hijo es diferente y que hay que darles soga, siempre: no aconsejarlos mucho ydejarlos cometer sus propios errores. Es como el pase inglés: uno tira los dados y espera a ver qué pasa.
Sé que, el que no quiere y valora a sus padres, es un ser muy infelíz, y lo será toda su vida pobrecillo de el, no quisiera estar en su lugar. Como explicará a sus hijos que no quiere a sus padres. Ellos devolverán de la misma manera. Para pensar no? Sé que, el respeto y el amor a los padres jamás se debe perder por ninguna razón, a ellos les debemos todo, por más errores que hayan cometido, y hayan hecho lo que hayan hecho, les debemos perdonar todo, no nos alcanza la vida para pagarles, estamos vivos por ellos, y somos lo que somos por ellos, se entiende? soy padre y tengo hijos.
Sé que, a veces, lo que te compromete te libera. Yo no quería ser actor de cine. Mi vida era el teatro y la primera vez que me llamaron de Hollywood rechacé el ofrecimiento. Pero entonces nació Michael y hacía falta más dinero, y me vine para acá.
Sé que todo buen aprendizaje termina sólo cuando estás bien muerto.
Sé que, si un hombre me diera a entender que nunca cometió un pecado en su vida, no me interesaría en lo más mínimo hablar con él
Sé que, el que odia y critica a una persona por algún motivo, (no importa cual), solo es porque no se aguanta ni él mismo, y es idéntico a la persona que critica, por eso lo ataca, generando mas odio interno a si mismo. Penoso y lamentable. Sé que los musulmanes siguen a Mahoma; los cristianos a Jesús, y los judíos, a Moisés, pero es el mismo Dios, en mi opinión.
Sé que hacer películas es una forma un poco cara de narcisismo.
Sé que los hijos necesitan la misma cercanía física con el padre como con la madre. Cuando beso a mis hijos en la boca, alguna gente me mira raro, pero no me importa porque sé que no es una debilidad.
Sé que Atrapado sin Salida fue una gran decepción en mi vida. Compré los derechos para cine, pero nadie quería hacer una película con eso. Entonces pagué para hacerlo en Broadway, pero tampoco. Había una línea en especial en el libro que me parecía inigualable: cuando McMurphy trata de arrancar el lavatorio de la pared delante de los demás internos y no puede. Y todos lo están mirando y él gira hacia ellos y les grita: ‘¡Por lo menos traté!’. Hay días en que pienso que ése debería ser mi epitafio.
Sé que por algo es que la política se ha vuelto una mala palabra.
Sé que hay cosas en la vida que uno nunca logra hacer como Dios manda. Jugar al golf, por ejemplo.
He sobrevivido a la caída de un helicóptero, con cirugía vertebral incluida, a un infarto que casi me lleva al suicidio, tengo un marcapasos y problemas en el habla. ¿Y qué? Siempre me digo: la edad está en la cabeza. Es el único antídoto que permite seguir funcionando.
Sé que millones de personas murieron por motivos religiosos: algo anda mal ahí, ¿no?
Sé que esto puede pasar: uno se muere, lo llevan frente al barbudo sentado en el trono, uno pregunta si eso es el cielo y el barbudo responde: "¿El cielo ? De ahí acaba de venir, caballero".
Sé que la única gente que puede destruir Israel son los judíos, porque su obstinación alimenta la división. Como decía aquel chiste en que se encuentran el presidente de los Estados Unidos y el de Israel y éste le dice: ‘Sé que ha de ser difícil ser presidente de 250 millones de personas, pero ¿sabe lo que es ser presidente de cinco millones de presidentes?’
Todo el mundo se la pasa hablando de los viejos tiempos: que las películas eran mejores, que los actores eran superiores, que la gente era más solidaria. Lo único que yo sé de los viejos tiempos es que ya pasaron. Sé que pensar un poco en los demás es una manera de distraerse de uno mismo.
Creo que recién ahora empiezo a saber quién soy. Como si mis virtudes y mis defectos hubiesen estado hirviendo en una olla todos estos años y con el hervor se hubieran ido evaporando y convirtiéndose en humo, y lo que queda en el fondo de la olla es mi esencia, y se parece inquietantemente a aquello con lo que empecé al principio.. Eso es lo que sé.
Sé que todo el mundo tiene ego.
Sé que, por más que a los judíos nos enseñen a leer en hebreo, no entendemos un carajo de lo que estamos leyendo. Cuanto más estudio la Torá menos religioso me vuelvo, y más espiritual quizá. En el último Yom Kippur opté por la traducción al inglés y descubrí que Diosno necesita que le cantemos alabanzas sino que seamos mejores como personas.
Sé que cada hijo es diferente y que hay que darles soga, siempre: no aconsejarlos mucho ydejarlos cometer sus propios errores. Es como el pase inglés: uno tira los dados y espera a ver qué pasa.
Sé que, el que no quiere y valora a sus padres, es un ser muy infelíz, y lo será toda su vida pobrecillo de el, no quisiera estar en su lugar. Como explicará a sus hijos que no quiere a sus padres. Ellos devolverán de la misma manera. Para pensar no? Sé que, el respeto y el amor a los padres jamás se debe perder por ninguna razón, a ellos les debemos todo, por más errores que hayan cometido, y hayan hecho lo que hayan hecho, les debemos perdonar todo, no nos alcanza la vida para pagarles, estamos vivos por ellos, y somos lo que somos por ellos, se entiende? soy padre y tengo hijos.
Sé que, a veces, lo que te compromete te libera. Yo no quería ser actor de cine. Mi vida era el teatro y la primera vez que me llamaron de Hollywood rechacé el ofrecimiento. Pero entonces nació Michael y hacía falta más dinero, y me vine para acá.
Sé que todo buen aprendizaje termina sólo cuando estás bien muerto.
Sé que, si un hombre me diera a entender que nunca cometió un pecado en su vida, no me interesaría en lo más mínimo hablar con él
Sé que, el que odia y critica a una persona por algún motivo, (no importa cual), solo es porque no se aguanta ni él mismo, y es idéntico a la persona que critica, por eso lo ataca, generando mas odio interno a si mismo. Penoso y lamentable. Sé que los musulmanes siguen a Mahoma; los cristianos a Jesús, y los judíos, a Moisés, pero es el mismo Dios, en mi opinión.
Sé que hacer películas es una forma un poco cara de narcisismo.
Sé que los hijos necesitan la misma cercanía física con el padre como con la madre. Cuando beso a mis hijos en la boca, alguna gente me mira raro, pero no me importa porque sé que no es una debilidad.
Sé que Atrapado sin Salida fue una gran decepción en mi vida. Compré los derechos para cine, pero nadie quería hacer una película con eso. Entonces pagué para hacerlo en Broadway, pero tampoco. Había una línea en especial en el libro que me parecía inigualable: cuando McMurphy trata de arrancar el lavatorio de la pared delante de los demás internos y no puede. Y todos lo están mirando y él gira hacia ellos y les grita: ‘¡Por lo menos traté!’. Hay días en que pienso que ése debería ser mi epitafio.
Sé que por algo es que la política se ha vuelto una mala palabra.
Sé que hay cosas en la vida que uno nunca logra hacer como Dios manda. Jugar al golf, por ejemplo.
He sobrevivido a la caída de un helicóptero, con cirugía vertebral incluida, a un infarto que casi me lleva al suicidio, tengo un marcapasos y problemas en el habla. ¿Y qué? Siempre me digo: la edad está en la cabeza. Es el único antídoto que permite seguir funcionando.
Sé que millones de personas murieron por motivos religiosos: algo anda mal ahí, ¿no?
Sé que esto puede pasar: uno se muere, lo llevan frente al barbudo sentado en el trono, uno pregunta si eso es el cielo y el barbudo responde: "¿El cielo ? De ahí acaba de venir, caballero".
Sé que la única gente que puede destruir Israel son los judíos, porque su obstinación alimenta la división. Como decía aquel chiste en que se encuentran el presidente de los Estados Unidos y el de Israel y éste le dice: ‘Sé que ha de ser difícil ser presidente de 250 millones de personas, pero ¿sabe lo que es ser presidente de cinco millones de presidentes?’
Todo el mundo se la pasa hablando de los viejos tiempos: que las películas eran mejores, que los actores eran superiores, que la gente era más solidaria. Lo único que yo sé de los viejos tiempos es que ya pasaron. Sé que pensar un poco en los demás es una manera de distraerse de uno mismo.
Creo que recién ahora empiezo a saber quién soy. Como si mis virtudes y mis defectos hubiesen estado hirviendo en una olla todos estos años y con el hervor se hubieran ido evaporando y convirtiéndose en humo, y lo que queda en el fondo de la olla es mi esencia, y se parece inquietantemente a aquello con lo que empecé al principio.. Eso es lo que sé.
Adrianna González
A lo que te resistes, persiste en tu vida
Un chico esquiaba en el mar, sujetado por una lancha. No sabía nadar, aunque traía puesto el chaleco salvavidas. De repente, el perdió el equilibrio y cayó al mar. Alcanzó a sujetarse de una de las cuerdas que la jalaban.
Se aferró a ella y fue arrastrada por el mar, al más puro estilo vaquero.
Los ayudantes le decían que soltara la cuerda, porque de lo contrario no podrían ayudarla.
El chico no lo hacía, porque tenía miedo de que le pasara algo si se soltaba. Pero a medida que pasaba el tiempo, se hacía más daño.
Finalmente el chico comprendió que se estaba lastimando. Soltó la cuerda. Y fue entonces cuando la pudieron ayudar.
¿Cuántas veces nos aferramos a algo, con la misma fuerza que el chico se aferraba a la cuerda y nos hacemos daño?
Lo que resistes, persiste en tu vida.
Cuando alguien te hace daño y lo sigues trayendo contigo, te sigue lastimando.
Esta frase encierra una gran verdad. Quizás un día cayó una lluvia que te mojó y te enfermaste. Y te sentiste molesto por unos días. Pero imaginate recordando con molestia esa lluvia el día de hoy, después de 10 años que pasó el aguacero…
¿No tiene sentido verdad? Se que este ejemplo es claro de entender. Pero no lo es cuando se aplica a nuestras experiencias emocionales del ayer.
Traemos una y otra vez la lluvia de desprecios e insultos del pasado. Nos seguimos torturando con la tormenta de desamor del ayer.
Seguimos culpando de nuestros fracasos a personas que… ¡ya se han ido de este mundo!
Lo que resistes, persiste en tu vida.
Eres esclavo de aquella que te inmoviliza y te hace sufrir. Al resistirte y dar mil vueltas al ¿Por qué me trató así? No es diferente a cuando una gata da vueltas sobre sí misma, buscando alcanzar su cola. Nunca lo logra y se detiene hasta que se cansa.
La naturaleza del amor es incomprensible y caprichosa. No te lamentes porque se ha ido. Agradece que por un instante llegó a tu vida, llenándola de emociones y nubes de color de rosa.
Busca las flores más bellas, en la montaña tapizada de desamor y espinas de tu vida. Y te garantizo que le encontrarás sentido.
Hay personas que cargan sus costumbres del ayer a la vida del hoy y no pueden ser felices.
Un sabio hindú a su discípulo: “Si te lamentas porque tienes sed, y el dolor te ciega para no ver lo que pasa a tu alrededor, cuando camines junto a un oasis, no lo vas a ver“.
Lo que resistes, persiste en tu vida… hasta que dejas de resistirlo.
Despide a ese amor que te alimentó en el ayer y ábrete a la posibilidad de probar suculentas experiencias el día de hoy.
Despide a esa persona que te lastimó en el pasado. Suelta la cuerda que te une a su lancha y que te ha estado lastimando por tanto tiempo.
Te recuperarás de tus heridas, para iniciar una nueva aventura.
Ya no resistas nada en tu vida. Déjalo ir, para que descanse tu espalda de las cargas del ayer y vuelvas a sentir… ¡la emoción de vivir el día de hoy!
extraído de http://www.amorydesamor.org
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