
Cuando te hablo de necesidades de afecto me refiero a nuestra necesidad de amor de atención, cariño, respeto y de más.
Todos tenemos necesidades, pero lamentablemente no sabemos satisfacerlas; nos han enseñado a creer que el exterior (las personas) están obligadas a compensar todas nuestras necesidades. El pensar así es como programarte para una vida llena de decepciones y muchas frustraciones.
Las necesidades son individuales y al único que le corresponde satisfacerlas es a uno mismo.
La gente que espera que el exterior satisfaga sus necesidades, se vuelve demandante y desdichada, por ejemplo: ¿por qué no me haz llamado? ¿Por qué no contestas mis mensajes? ¿Me amas? Dime que me amas. ¿Te suena familiar? Estas personas le dan todo el poder al exterior y viven a expensas a de que alguien las atienda.
Pero nadie está obligado a cubrir nuestras necesidades afectivas, repito, esas son nuestra responsabilidad.
Había un señor que estaba muy enojado con su hermano porque nunca le llamaba. Entonces le pregunté: ¿tienes necesidad de hablar con él? Y su respuesta fue: Sí, pues es mi hermano.
¡Entonces, llámale tú! le contesté.
El señor: Pero quiero que aprenda y que él me llame ¡soy su hermano!
Esta última frase es precisamente "la demanda" en donde estamos esperando que el exterior responda a nuestra necesidad, y si no es así entonces nos frustramos y nos enojamos.
Y te preguntas ¿Cómo puedo satisfacer mis propias necesidades? Sencillo "Dando a otros todo aquello que necesites, porque dar es amar"
Si tienes necesidad de hablar con alguien, ¡llámale tú!..
Si tienes necesidad de amor, da amor.
Si tienes necesidad de respeto da respeto.
Pero recuerda, el hecho de que tú lo otorgues no obliga a los demás a responder de la misma manera. Cuando decidas dar, hazlo de corazón, sin la expectativa de que te lo regresen, ésta es la máxima.
Te voy a platicar mi experiencia. Yo tenía una gran necesidad de reconocimiento, cuando conozco está máxima comencé a dar reconocimiento a la gente, claro, no todos respondían de forma positiva y entiendo, muchos no contestan porque los limita su historia personal, pero eso no me limitó y continué dando reconocimiento a todos los que en verdad tenían algo que reconocerles, se trata de dar con honestidad.
Después de un tiempo, comencé a notar que algunos me regresaban ese reconocimiento, siendo más amables, otros me buscaban y su trato hacia mi era diferente, es sorprendente como el exterior comienza a reaccionar cuando uno hace los cambios.
Ahora, el dar lo que necesito se ha convertido en un buen hábito, estoy convencido de que gente lo agradece de diferentes formas. Ésta herramienta me ha hecho más libre y responsable hacia mi trato con los demás, precisamente porque funciona en lo positivo como en lo negativo.
Por último, cuando sientas una nueva necesidad, te invito a DAR, DAR y DAR sin expectativas ¡¡¡Deja de exigir al exterior, mejor da lo que necesitas!!!
Atentamente.
Revista Construye con Sabiduría
www.construyeconsabiduria.com
construyeconsabiduria@yahoo.com.mx
No hay comentarios:
Publicar un comentario